Por WhatsApp te llega una cita, un presupuesto y una duda, todo mezclado, con las manos ocupadas. Lo que no contestas a tiempo acaba en otro taller. El sistema recoge y ordena solo esas citas y presupuestos, con los datos del cliente y del coche, sin que nadie deje el trabajo para apuntar nada.
Citas, presupuestos y clientes nuevos entran todos por el mismo sitio.
Tienes un coche en el elevador y el teléfono no deja de sonar. Una cita para la revisión, un presupuesto de unas pastillas, alguien que pregunta si le puedes mirar un ruido esta semana. Todo entra por WhatsApp, mezclado, y separarlo lo haces tú cuando puedes. Lo que se queda sin respuesta a tiempo se va al taller de al lado.
Con los datos del cliente y del coche, sin que sueltes la herramienta.
Cada mensaje que entra queda recogido y ordenado: quién es el cliente, qué coche tiene, la matrícula y qué necesita. Las citas por un lado, los presupuestos por otro, las dudas por otro. Tú lo ves todo junto y en orden cuando sales de debajo del coche, no cuando ya es tarde.
El teléfono deja de ser una interrupción constante.
No tienes que estar pendiente del móvil ni pararte a apuntar en un papel que luego se pierde. Atiendes lo que de verdad importa, el coche que tienes delante, y el sistema se encarga de que ninguna petición se quede sin recoger. El cliente recibe respuesta a tiempo y no se va a otro sitio.
Una videollamada de 15 a 20 minutos y te lo enseño con tu caso.
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