Cuando alguien responde a tu anuncio recibe contestación al momento y contesta las preguntas que separan a un cliente de un curioso. Tú abres el tablero y ves solo a los que valen la pena.
Contesta en segundos a cada interesado, a cualquier hora, antes de que escriba a otra empresa.
Pregunta lo que separa a un cliente real de un curioso: qué necesita, dónde y para cuándo.
Deja cada contacto ordenado en tu tablero, con lo que pide y en qué punto está.
Se engancha a tus campañas de anuncios sin que tengas que estar pendiente del móvil.
Te avisa al momento cuando entra uno que merece que llames tú.
Escribe desde tu campaña de Instagram o Facebook, o desde el formulario de tu web.
Se le da la bienvenida y se le pregunta lo justo para saber si encaja con lo que tú haces.
Con sus datos, lo que pide y su estado, en la columna que le toca.
Te avisamos de los que valen la pena. Del resto queda el registro por si vuelven.
Lo que pasa de verdad
cuando pones anuncios.
Conocemos instaladoras que han apagado la publicidad porque no daban abasto. No les faltaba trabajo: les faltaba quien gestionara el que ya entraba. Y el interesado que te ha costado dinero lo tienen otras tres empresas encima de la mesa al mismo tiempo, así que el primero que contesta parte con ventaja.
Responde 5 preguntas, se tarda 2 minutos, y te llamamos nosotros.
Usamos una cookie de Meta (Facebook e Instagram) con un solo fin: saber qué anuncio te ha traído hasta aquí. Ni analítica, ni perfiles, ni nada más. Si dices que no, la web funciona exactamente igual. Más detalle.